5 cosas que puede que no sepas sobre el asma

Me diagnosticaron asma por primera vez en 2008, y en los años que han pasado desde entonces he cumplido mi deber de aprender todo lo que he podido sobre ello. Aun así, a pesar de lo mucho que la comunidad científica ha descubierto sobre los misterios del asma, descubro cosas nuevas constantemente mientras investigo (y  cuando tengo curiosidad por algo y profundizo sobre ello en el universo de Google).

¿Cuántos de estos hechos poco conocidos sobre el asma conocías?

1.     Que parezca asma no significa que lo sea.

En un estudio canadiense, un tercio de las personas con asma no tienen asma en realidad, sino otras condiciones cuyos síntomas pueden confundirse con los de asma. Entre estos síntomas más comunes se incluyen:

  • Disfunción de las cuerdas vocales, por la cual las cuerdas vocales tiran hacia adentro y bloquean la vía aérea (tráquea)
  • Enfermedad de reflujo gastroesofágico (ERGE, o reflujo ácido atípico / acidez estomacal)
  • Enfermedad de corazón
  • Enfermedad de pulmón intersticial

Si tu asma no parecer estar respondiendo al tratamiento y cambiar las medicinas no parece ayudar, puede que sea hora de comprobar con tu doctor si puede que el problema sea otra de condición.

2.     ¿Superando el asma? No tan rápido.

Parece que el veredicto no está del todo claro en este caso, aunque a menudo se percibe que el asma es una enfermedad que se supera comúnmente.  En un pequeño estudio, muchos padres encuestados pensaban que sus hijos superarían el asma, lo que supone un perjuicio para el manejo del asma por parte del niño.

Sin embargo, tras la investigación inicial que realicé cuando me lo diagnosticaron, siempre pensé que una vez tienes asma, siempre hay repuntes de asma -aunque los síntomas pueden resolverse, lo que se conoce como remisión, y volver al cabo de un tiempo.

La comunidad médica aún no apoya que el asma pueda superarse del todo.

3.     Puedes tener asma sin tener ninguna alergia.

Este tipo de asma, no-alérgica o intrínseca, suele presentarse en adultos mayores, concretamente en mujeres. La gente con asma alérgica, de todas formas, también tiene desencadenantes no alérgicos,  como el ejercicio, la enfermedad o el aire frío/húmedo.

Así que solo porque tu resultado del test de alergia se negativo, no significa que debas descartar el asma -¡los tests de alergia son para la alergia, no para el asma! Además, los tests de alergia son focalizados en tu región, por lo que podrías tener alergia en otra parte del país, del continente o del mundo y simplemente no estar expuesto a los desencadenantes de forma frecuente para darte cuenta.

4.     No todos los desencadenantes se crean de igual forma.

Vale, puede que sepas esto por experiencia personal. Todos los casos de asma son distintos, y hay una red complicada de sustancias que puede o no desencadenar tus síntomas. Desafortunadamente, aprender sobre tus desencadenantes personales es un proceso de prueba-error.

Para mí, un resfriado común y otras infecciones respiratorias son de lejos los peores desencadenantes, seguidos del aire frío y del ejercicio moderado. Más allá de eso, soy sensible a los perfumes y fragancias, pero el efecto que tienen sobre mí varía en función del nivel de exposición.

5.     Puede que un ataque de asma no siempre afecte a los niveles de oxígeno.

Cuando tienes un ataque de asma, tus vías respiratorias principales (los bronquios y bronquiolos) se obstruyen debido a la inflamación y tus pulmones producen un exceso de mucosa, dificultando la respiración.

De todas formas, los alveolos (pequeños sacos de aire en los pulmones) donde entra el aire en el cuerpo no se ven afectados por el asma. Durante un ataque de asma, incluso si las vías respiratorias se obstruyen, aún queda espacio para que el aire oxigenado entre y tu saturación de oxígeno no decaiga.

Resultado final: Los niveles de oxígeno en un rango normal, 95% o mejor, no siempre son el mejor indicador de cómo de grave será un repunte de asma. Aun así puedes estar bastante enfermo de asma y tener una saturación de oxígeno normal durante un ataque. Los niveles de oxígeno no caen a menos que los síntomas progresen o el ataque se vuelva moderado o severo.

Tus síntomas pueden ayudarte a hacerte una idea de cómo de grave puede ser un repunte de asma, así que no los ignores simplemente porque tus niveles de oxígeno sean normales.

Autora: Kerri Mackay

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